El convenio, de 2001, ya cuenta con la suscripci�n de 43 pa�ses y    la ratificaci�n de 23 de ellos, y prev� la cooperaci�n internacional  en   la lucha contra cr�menes inform�ticos.

La Convención de Budapest, de 2001, ya cuenta con la suscripción de 43 países y la ratificación de 23 de ellos, y prevé la cooperación internacional en la lucha contra crímenes informáticos.

La Argentina ratificó su política contra los ciberdelitos, al adherir formalmente a la Convención de Budapest, la primera a nivel internacional que procura la cooperación entre países para luchar contra redes de pedofilia o de lavado de dinero, entre otros crímenes, y es la primera que se ofrece a países no miembros.

“Nos encontramos abocados a incorporarnos a distintos planos internacionales que luchan contra el ciberdelito”, afirmó el subsecretario de Tecnologías de Gestión, Eduardo Thill, que encabezó la delegación nacional en la Quinta Conferencia Anual sobre Ciberdelito que se realizó en Estrasburgo, conjuntamente con el Dr. Ricardo Sáenz, Fiscal General ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal.

El funcionario de la Jefatura de Gabinete remarcó la importancia de la presencia argentina en este foro para “expresar formalmente la fuerte convicción de nuestro país en las acciones internacionales que tengan que ver con la lucha contra el ciberdelito”.

EL CAMBIO

Formar parte de la convención internacional “es el paso necesario para compartir y trabajar con el resto de las naciones del mundo el camino que ya venimos transitando en la región”, enfatizó el funcionario en su discurso.

La adhesión de la Argentina a la Convención de Budapest se enmarca en las políticas nacionales sobre delitos informáticos, como la Ley de Habeas Data y la Ley 26.388 de reforma del Código Penal, que incorpora la tipificación de delitos aprobada en junio de 2008.

“El crimen ha avanzado acorde a las nuevas tecnologías, con lo cual no reconoce fronteras”, puntualizó Thill ante más de 300 expertos mundiales en ciberdelitos.

Ante esta situación, “todo el esfuerzo en capitalizar y generar mejores herramientas en nuestras agencias federales, hoy en día no tendrían mayor sentido si no hay una integración regional y una integración internacional para la lucha en esta materia”, agregó.

La Convención de Budapest brinda un marco veloz y seguro, de cooperación y colaboración internacional para la persecución de delitos transnacionales, por lo que la participación del país permite la cooperación de fuerzas de los distintos países y el asesoramiento de expertos técnicos.

LOS ESFUERZOS NACIONALES

La Convención sobre Ciberdelito de Budapest es la primera convención internacional sobre el tema y fue redactada en 2001 por el Consejo de Europa, junto a Estados Unidos, Canadá, Japón, Costa Rica, México y Sudáfrica.

A partir de la creación de este instrumento, Argentina encaró un debate tendiente a minimizar las lagunas jurídicas que existían en el ordenamiento nacional respecto a los delitos producidos a través de las nuevas tecnologías de la información (TIC’s), que desembocó en la promulgación parcial de la ley de Habeas Data (25.326), en octubre de 2000, donde también se protegen las bases de datos informáticas, y en la de la Ley 23.688, modificatoria del código penal.

En ella se reconoce la validez de los documentos y las firmas digitales como equivalentes a los documentos en cualquier otro soporte, a la vez que se reconoce la privacidad e inviolabilidad del correo electrónico, colocándolo a la misma altura que el correo epistolar. Asimismo, prevé sanciones para los delitos que se cometan por medio de las TIC’s.

QUÉ SON LOS DELITOS INFORMATICOS Y CÓMO DENUNCIARLOS

Dentro de la categoría de delitos informáticos existe una gran variedad de posibilidades que incluye las amenazas, el exhibicionismo y provocación sexual, los delitos relativos a la prostitución y corrupción de menores, la violación de la intimidad y revelación de secretos (como en el caso de los correos electrónicos), así como las calumnias e injurias, sin dejar de mencionar las estafas, sobre todo a la propiedad intelectual.

Para denunciar cualquier delito informático, el primer paso es recolectar las pruebas con la ayuda de un técnico informático y un escribano que dé fe de la veracidad y presentarse en dependencias de la Justicia Federal o Policía Federal.

Fuente: DiarioHoy.net

Entradas relacionadas:

  1. Batalla legal contra el crimen cibernético en Argentina
  2. Mendoza es pionera en la lucha contra el Delito Informático
  3. ¿Qué es el Convenio sobre Cibercriminalidad de Budapest?
  4. En Argentina se creó una Comisión Asesora de Cibercrimen
  5. Por culpa del cibercrimen, “telcos” deberán cumplir nuevas obligaciones estatales