firma electronica20/10/2013

La firma digital es un complemento indispensable del expediente digital. El propósito de esta modalidad de rúbrica es garantizar la autoría de los documentos que circulan por la administración pública.

De esta forma, se evitarán impugnaciones de firmas holográficas (es decir, las que se hacen con lapicera), ahorrar papel y ganar tiempo en la ejecución de trámites.

El Ministerio de Economía de la provincia aplica este recurso electrónico, desde hace un año y medio, en los recibos de sueldo de los directores, de los subdirectores, de los secretarios de Estado y del ministro. La iniciativa fue impulsada por la Dirección de Informática (DIME) que proyecta, antes de fin de año, utilizarla en los recibos de sueldo de todo los empleados de la repartición.

El mecanismo se ejecuta mediante una computadora, al momento de firmar un documento público confeccionado en soporte digital. Su uso cobra mayor importancia en los archivos oficiales que se envían por correo electrónico. El titular de la DIME, Augusto Silvi, precisó que el funcionario habilitado para utilizar el sistema cuenta con un un dispositivo criptográfico, denominado token (similar a pendrive) que se introduce en el puerto USB de la máquina. “Luego, se abre una ventana que solicita una clave privada. Al introducirla, se imprimen sobre el documento electrónico los datos del firmante, el cargo, y hasta la hora en la que se concretó la firma”, explicó.

La Oficina Nacional de Tecnologías de Información (ONTI), que pertenece a Jefatura de Gabinete Nacional, se encarga de administrar las firmas digitales, y de proveer a los funcionarios las claves privadas, que se generan mediante un algoritmo matemático. Cada vez que un funcionario utiliza la rúbrica electrónica, los datos de la operación se guardan en archivos de reserva de la ONTI, que certifica la firma.

Silvi comentó que algunas reparticiones del Ministerio de Economía comenzaron a usar la firma digital. “La Contaduría General de la Provincia elabora, todos los años, su balance con las transacciones de todo el año. Este documento tiene unas 37.000 hojas. Con la firma digital, la autoridad de la Contaduría no tiene que estampar la firma manual en cada una de las hojas. Así se ahorra papel y se reducen en un 50% los tiempos de las gestiones internas”, aseguró.

Fuente: La Gaceta

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