Por Matt Apuzzo y Adam Goldman (Agencia AP)

WASHINGTON.- Osama ben Laden era un escritor prolífico de correos electrónicos y construyó un minucioso sistema que lo mantuvo un paso adelante de los mejores espías estadounidenses a pesar de no tener acceso a Internet en su escondite en Abbotabad, en Paquistán.

Sus métodos, descritos en detalle por un funcionario de antiterrorismo y una segunda persona enterada sobre la investigación de Estados Unidos, le funcionaron bien durante años y frustraron los esfuerzos de Occidente para seguirlo a través del ciberespacio. Los arreglos permitieron a Ben Laden mantenerse en contacto con el mundo sin dejar huellas digitales. Las personas hablaron bajo condición de anonimato para discutir el sensible análisis de inteligencia.

El sistema de Osama fue construido sobre la disciplina y la confianza. Pero también dejó atrás un extenso archivo de intercambio de correo electrónico que Estados Unidos va a investigar. El tesoro de los registros electrónicos retirados de su complejo después de que fue muerto la semana pasada está revelando miles de mensajes y, potencialmente, cientos de direcciones de correo electrónico, dijeron distintas personas.

Encerrado en su recinto amurallado en el noreste de Paquistán, sin teléfono ni conexión a Internet, Ben Laden tenía que escribir un mensaje en su ordenador sin conexión a internet, a continuación guardarlo utilizando una unidad de memoria USB del tamaño del pulgar. Entonces pasaba la memoria a un mensajero de confianza, que se dirigía a un distante cibercafé.

En ese lugar, el mensajero conectaba la unidad de memoria en una computadora, copiaba el mensaje de Ben Laden en un correo electrónico y lo enviaba. Invirtiendo el proceso, el mensajero copiaba cualquier correo electrónico entrante en la memoria y regresaba al complejo, donde el líder de Al-Qaeda leía sus mensajes sin conexión.

Era un proceso lento y laborioso. Y fue tan meticuloso que hasta veteranos funcionarios de inteligencia se han sorprendido de la capacidad de bin Laden para mantenerlo durante tanto tiempo. Estados Unidos siempre sospechó que Ben Laden se comunicaba a través de mensajeros, pero no anticipó el volumen de sus comunicaciones según lo revelado por los materiales que dejó atrás.

El equipo de asalto encontró unas 100 unidades de memoria USB en el complejo de Ben Laden. El rastro de los documentos electrónicos es tan enorme que el gobierno ha contratado a personas que hablen árabe de toda la comunidad de inteligencia para estudiarlos minuciosamente.

En ese sentido, funcionarios del gobierno norteamericano han dicho que los registros no revelaron un nuevo complot terrorista, pero mostraron que Ben Laden seguía involucrado en las operaciones de Al-Qaeda mucho después de que Estados Unidos asumió que había pasado el control a su lugarteniente, el egipcio Ayman al-Zawahiri.

Fuente: La Nación

Write a comment:

*

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.